Viajar, Culturas y CONFIANZA – Learning Letter 225

Impactos sobre “CONFIANZA“

27 agosto, 2026

Impactos sobre “CONFIANZA“

27 agosto, 2026

EL EDITORIAL

Me sigue gustando viajar. Y me tomo más tiempo o al menos voy con la cabeza más pausada, más dispuesta a captar sin juzgar ni siquiera sin pretender retener nombres o fechas. Es sobre todo sentir. Y disfrutar descubriendo tanto maravillas de la naturaleza como obras magníficas realizadas por otros seres humanos. ¿A costa de qué? Seguramente, de mucho sacrificio humano e incluso brutalidades sin nombre en muchos casos. Pero ¿es que se pueden juzgar actos cometidos 5, 10, 20 o más siglos atrás? No tiene ningún sentido, aunque haya gente que se empeñe en hacerlo.
Maite y yo nos embarcamos en un crucero por los mares Egeo, Jónico y Adriático. Una semana. Tiempo corto pero intenso. Aquí van algunos recuerdos visuales y descriptivos. En la última etapa, Dubrovnik estuvimos 3 días; es por ello por lo que le dedico más espacio. De este viaje va esta LL del mes de agosto, un tiempo típicamente vacacional en Europa. Terminando esta editorial, como no podía ser de otra forma con el poema de Kaváfis, tan querido por mí, “Ítaca”, ya que en este viaje estuvimos al lado de esa isla.
1.El Pireo (Grecia):
Comenzamos en El Pireo el mayor puerto marítimo de Grecia situado a 12 Km de Atenas. 200.000 habitantes. Batalla de Salamina, derrota de los persas, 2ª guerra Médica 480 a.C en el golfo Sarónico, los griegos bloquearon el paso de las Termópilas. Temístocles, hundimiento o captura de al menos 200 navíos persas.
2.Chania (Creta- Grecia):
Con su puerto veneciano construido en el siglo XIV con forma circular bordeado de casitas con fachadas de inspiración veneciana en tonos pastel. A destacar allí la Mezquita de los Jenízaros y el Faro Veneciano.
3.Argostoli (Cefalonia- Grecia):
Es la capital de la isla griega de Cefalonia con una población de alrededor de 10.000 habitantes. Destaca allí el puente de Bosset que es el puente de piedra (peatonal) más largo de Europa. Alrededor, playas preciosas al lado de encantadores pueblos. Allí cerquita pudimos contemplar la isla de Ítaca, adonde a Ulises le costaba tanto regresar. Pero lo consiguió.
4.Corfú (Grecia):
La segunda mayor isla de las Jónicas. Denominada “ciudad de castillos” al estar rodeada de dos fortalezas. Es patrimonio de la Humanidad la ciudad vieja de Corfú desde 2007. Según la mitología griega, la forma de hoz que tiene la isla se explica porque se creía que debajo de la isla estaba la hoz que uso Crono para castrar a su padre Urano. Su nombre griego “Kérkyra”, está relacionado con dos poderosos símbolos relacionados con el agua: Poseidón, dios del mar y Asopo, un importante río de la Grecia continental.
5.Sarandë (Albania):
Es la 3ª ciudad de la Italia meridional tras Nápoles y Palermo. Crisol de culturas pues por allí pasaron musulmanes, bizantinos, los Anjou, la Corona de Aragón, Venecianos… Destacan en la ciudad la Basílica de San Nicolas, el Castillo de Bari, la Catedral de San Sabino, el Palazzo della Provincia, la Universidad de Bari…
6.Bari (Italia):
Y cerca de Bari, un lugar muy especial, Alberobello. Parece que la idea de las construcciones podría provenir de un español de Tarragona, y han convertido a esta pequeña ciudad en un foco de atracción turística de primera magnitud. Sus “trullos” (trulli), han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996.Estas construcciones en piedra seca, sin mortero, crecieron, parece ser, bajo un régimen feudal con una fiscalidad que penalizaba los asentamientos estables. Actualmente Alberobello conserva 1600 trullos.
7.Kotor (Montenegro):
Ciudad costera en una de las zonas más escarpadas del mar Adriático. El antiguo puerto está rodeado de fortificaciones construidas durante la República de Venecia. Semeja un fiord (como en Noruega) pero en realidad es una ría (como en Galicia). Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. Casi toda la ciudad está circundada por elevados acantilados. Además, está rodeada por una impresionante muralla.
8.Dubrovnik (Croacia):
Ciudad costera en la región de Dalmacia en Croacia. Construida en una península de la costa Dálmata fue una importante potencia marítima mediterránea desde el siglo XIII. Allí se mezclan estilos gótico, renacentista y barroco. Se la denomina con frecuencia la “Perla del Adriatico” o “La Atenas Dálmata”. El casco antiguo se encuentra rodeado de una gran muralla y es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La primera mención de la ciudad como “Ragusa” data del año 614. El nombre eslavo Dubrovnik apareció durante el Medioevo y procede de la palabra eslava “Dubrava” (bosque de robles).
En el siglo IX, Ragusa era ya la ciudad más importante de la Dalmacia meridional y estaba bajo el amparo de Bizancio, para después pasar bajo dominio de la República de Venecia hasta 1358 cuando consigue su independencia y se denomina República de Ragusa, pagando un tributo anual al rey de Hungría y luego a los Doges de Venecia. El idioma dalmático (muy parecido al veneciano) era la lengua autóctona de Ragusa antes del año 1000. En 1364, es decir veinticuatro años antes de la batalla de Kosovo, Ragusa firmó con el sultán del Imperio Otomano un tratado de alianza y protección, el primero establecido entre un país musulmán y un estado cristiano.
Ragusa pagaba un tributo al sultán por su protección; una delegación se dirigía cada año a Constantinopla para cumplir la formalidad. Aquella debía permanecer un año en el lugar, sirviendo así de rehén hasta que llegase el siguiente Tributo. Ragusa llegó a tener consulado en Sevilla y en las carabelas de Colón viajaron dos marineros raguscos en el primer viaje del almirante. Toda la economía de Ragusa se basaba en la navegación y el comercio marítimo. Navegar era tan importante que cada hombre debía plantar a lo largo de su vida cien cipreses.
Después de cincuenta años esa madera serviría para la construcción de barcos. En la época de su máximo esplendor (siglo XVI), la flota de Ragusa se componía de 200 barcos. La expansión prosiguió hasta el 1 de abril de 1667, cuando un gran terremoto destruyó casi por completo la ciudad causando la muerte de unas 5000 personas (40% de la población). En 1808 un decreto napoleónico puso fin a la República de Ragusa que fue incorporada al reino napoleónico de Italia. En el Congreso de Viena (1815) el imperio de los Habsburgo adquirió estas tierras.
Lo habitaban germanohablantes con un bilingüismo de siempre croata e italiano. Entre las dos guerras mundiales, la ciudad pasó a denominarse oficialmente Dubrovnik. Durante la época de Tito, Dubrovnik fue objeto de inmigraciones de gente proveniente de Herzegovina para trabajar en la construcción de los nuevos hoteles y quitar el estigma aristocrático que tenía por siglos. Muchas propiedades fueron confiscadas a los antiguos propietarios. Cuando el sistema se hundió en 1991, Yugoslavia se desmembró y la guerra explotó. Los electores de la región de Dubrovnik votaron, casi de forma unánime, por la República de Croacia.
Para detener este proceso, el ejército, compuesto en su mayoría por serbios y montenegrinos, declaró la guerra a los croatas. Lanzó un ataque de extrema virulencia por tierra, mar y aire sobre Dubrovnik, el 6 de diciembre de 1991. La ciudad fue asediada durante 6 meses. La mayoría de los combatientes de la ciudad eran soldados herzegovinos que no tuvieron respeto con los grandes monumentos colocando morteros al lado de estos. La gente de Dubrovnik huyó o no luchó.
Hoy, septiembre de 2026 es un lugar singular, digno de visitar, observar, disfrutar y, sobre todo, sentir.
CAMINO A ÍTACA
Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes  ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,  si tu pensar es elevado, si selecta  es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano en que llegues -¡con qué placer y alegría!- a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino sin aguardar a que Ítaca te enriquezca.
Explorar libros y poemarios contemporáneos
Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, y en experiencias rico, entenderás ya, qué significar...... Ítaca"
Kavafis

ARTÍCULO

En mis conferencias y talleres me gusta comenzar con la frase de Joyce Wycroff,
Para conocer aquello que usted no conoce, precisa IR adónde aún no estuvo, VER lo que aún no vió, HACER lo que aún no hizo y SER lo que aún no fue”.
Es uno de mis impulsores vitales. Contrastarme, probarme, validarme, descubrirme ante nuevas realidades, nuevas circunstancias, nuevas personas, nuevas dificultades. Es una forma también de retar a mis neuronas, exigirles que vayan creando nuevos surcos neuronales. ¡Ya está bien de aprovechar lo conocido, lo automático, la rutina, la costumbre!
Creo en el desarrollo continuo, el aprendizaje que nos lleva por nuevos caminos. Me gusta ser viajero (mejor que turista). Mi amigo José Manuel me compara con Ulises. ¡Qué bueno!
Le he pedido a la IA que me ayude a escribir sobre este tema y, entre los dos hemos sacado esto:
Viajar no es cambiar de sitio. Es cambiar de espejo. Es mirar, no solo ver, hacia afuera y hacia adentro.
En casa, todos piensan más o menos como tú. Todo tiene sentido. Tu sentido común funciona. Y tus automatismos te simplifican la vida.
Viajas y de pronto nada funciona. Lo que aquí es educado, allí es ofensivo. Lo que aquí es "te quiero", allí es "te educo". Lo que aquí es prisa, allí es falta de respeto. Y entonces tienes dos opciones: juzgar o aprender.
Viajar te enseña que la confianza no es universal. Se habla en dialectos. Tiene una raíz profunda de índole cultural. En Alemania, confío en ti si eres puntual y preciso. En China, confío en ti si piensas en mi familia, no solo en mí. En España, confío en ti si me miras a los ojos, me tocas el hombro y te ríes conmigo. En el Camino de Santiago, confío en ti si me das agua sin preguntarme de qué partido soy.
No hay una cultura que tenga la razón. Hay muchas formas de decir "puedes contar conmigo".
Por eso quien viaja mucho, confía mejor. Porque ha aprendido a preguntar en vez de suponer. Ha aprendido la lección de Sócrates: no sé cómo se ama aquí, no sé cómo se respeta aquí. Enséñame. Y ha aprendido la lección del agua: decir "confío en ti" en inglés, en chino o en gallego no crea confianza. Compartir el pan, caminar juntos, llegar a tiempo, corregir con cariño... eso sí.
Al final, viajar te quita tres cosas que pesan mucho:
  1. La idea de que tu forma es la única.
  2. El miedo al diferente.
  3. La pereza de pedir ayuda en otro idioma.
Y te deja una sola cosa, que pesa poco y vale mucho: la certeza de que, en cualquier cultura, un humano reconoce a otro humano cuando se muestra vulnerable.
No necesitas hablar el idioma. Necesitas mojarte. Atreverte a ser tú misma, tú mismo desde el respeto a seres humanos diferentes de ti, pero…igual de humanos.
Viajar no te hace más culto. Te hace más confiable. Porque ya no confías solo en los que son como tú.
"No viajamos para ver el mundo.
Viajamos para aprender a confiar fuera de casa.
Y cuando vuelves, te das cuenta de que has aprendido a confiar dentro."
Imagen 1

Y ya sabes, como cada mes desde hace ya más de 20 años mis últimos mensajes...
las tres ideas finales de cada mes...
1. Si sabes de algún colectivo que necesite impulso, motivación, ilusión, me avisas para darles una charla de impacto.
2. Si crees que esta Learning Letter le puede interesar a alguien que conozcas pásasela o compártela.
3. Y, lo más importante…

Y aún en estos tiempos... acuérdate de ir siendo feliz.

José María Gasalla

José María Gasalla

Conferenciante, escritor y Profesor de Deusto Business School. Ingeniero Aeronáutico, Doctor en C. Enonómicas y Empresariales. Diploma de Estudios avanzados en Psicología Social. Línea de investigacion “Confianza y Compromiso”, Presidente del grupo “Desarrollo Organizacional” y “Talentum”. Co-director del Máster de Coaching Ejecutivo en DEUSTO Business School. Evaluador del proceso de acreditación de Coach profesionales, senior y ejecutivos de AECOP (Asociación Española de Coaching).

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